Si has sido afortunado en algún sorteo o concurso, es fundamental conocer cómo tributar por esos premios. La campaña de la Renta de 2024, que se presenta en 2025, incluye obligaciones específicas según el tipo de premio, su importe y el organismo pagador.
Aunque hasta 2013 los premios de lotería estaban exentos de impuestos, esto cambió con la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Actualmente, los premios están sujetos a una retención del 19%, y deben incluirse en la declaración de la renta como "ganancias patrimoniales no derivadas de transmisión". Esta información debe registrarse en la casilla 266 del apartado G1.
¿Cuándo y cómo declarar un premio?
Hacienda aplica retenciones automáticas sobre los premios otorgados por entidades como Loterías y Apuestas del Estado, la ONCE o la Cruz Roja. Estas retenciones se establecen en un 20% del importe que supere el mínimo exento, lo que significa que ya habrás pagado parte de los impuestos al cobrar el premio. Sin embargo, será necesario ajustar cuentas en la declaración de la renta, donde el premio se sumará a tus ingresos anuales, incrementando tu base imponible y, potencialmente, el porcentaje final de IRPF.
Premios de la Lotería: Particularidades
Los premios de lotería tienen un tratamiento específico. Hacienda descuenta automáticamente su parte al cobrarlos, pero es obligatorio incluirlos en la declaración del año siguiente. Deben declararse en el modelo 230, indicando el importe total del premio, la base de retención aplicada y los datos del ganador, así como y la comunidad autónoma donde tiene su residencia fiscal.
En este caso, solo tributan los premios que superan los 40.000 euros por boleto. Por ejemplo:
- El Gordo (400.000 €) paga impuestos por 360.000 € (20% de retención).
- El segundo premio (125.000 €) tributa sobre 85.000 €.
- El tercer premio (50.000 €) solo paga por 10.000 €.
Premios inferiores a 40.000 euros están exentos del gravamen de loterías. Sin embargo, si el premio es compartido, la tributación se reparte entre los participantes según la proporción indicada. Cada uno debe declarar su parte en su declaración de la renta.
Otros premios: En metálico y en especie
Los premios en metálico, como los obtenidos en concursos o sorteos privados, también se consideran ganancias patrimoniales y se suman al resto de tus ingresos. Por su parte, los premios en especie (coches, viajes, etc.) tributan como si su valor fuese dinero, con una retención inicial del 19%.
El impuesto final dependerá de:
- La cuantía del premio.
- Tus ingresos anuales, especialmente tu salario.
- La legislación autonómica de tu residencia fiscal, ya que cada comunidad autónoma aplica tipos impositivos diferentes.
Consejos para gestionar tus premios
Si resultas ganador de un premio, asegúrate de recopilar toda la documentación necesaria y reflejarla correctamente en tu declaración de la renta. Planificar con tiempo y consultar a un asesor fiscal puede ayudarte a evitar problemas y optimizar tu tributación.
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