Publicar en redes sociales durante una baja médica se ha vuelto más común, pero puede tener consecuencias legales serias. No es simplemente sobre compartir momentos, sino sobre coherencia y responsabilidad.
Lo que permite la ley
Estar de baja por incapacidad temporal (IT) implica permisión de descanso, no libertad total. El trabajador debe actuar con buena fe: no realizar actividades que contradigan su diagnóstico ni dificulten su recuperación.
Cuando publicar en redes se convierte en un problema
Un ejemplo común: una persona con baja por trastorno de ansiedad que aparece ofreciendo charlas como “coach emocional”, acudiendo a eventos masivos o viajando con agenda intensa. Si se demuestra que esa conducta contradice la enfermedad alegada, puede justificar un despido disciplinario por quebrantar la buena fe contractual.
¿Basta con una imagen para despedirlo?
No. Una foto en redes no constituye prueba concluyente por sí sola. Pero sí puede convertirse en un indicio valioso cuando forma parte de un conjunto de evidencias que revelan incongruencias entre la baja médica y la actividad publicada.
Recomendaciones para la empresa
- Documenta con rigor: captura publicaciones con fecha, hora, contexto, y utiliza medios probatorios fiables (certificación digital, actas notariales, agentes autorizados).
- Evalúa la situación: distingue entre actividades leves compatibles con recuperación y comportamientos que realmente la contradigan.
- No despidas sin base sólida: establece una investigación justa, otorga derecho a defensa y redacta una carta disciplinaria bien fundamentada basada en hechos, fechas y pruebas objetivas.
Una acción mal gestionada puede salir muy cara
Un despido fundado solo en sospechas, sin evidencia clara, puede ser declarado nulo. En ese caso, la empresa podría verse obligada a readmitir al trabajador e indemnizarlo por salarios dejados de percibir.
En resumen:
Un trabajador en baja médica debe actuar con coherencia. Si se traduce en actividad incompatibles con su diagnóstico, y existen pruebas objetivas, se puede justificar un despido disciplinario. Pero hacerlo sin cautela puede acarrear graves sanciones legales para la empresa.

