La conquista del Mundial 2026 por parte de la selección española no solo supone un nuevo éxito deportivo para el fútbol nacional. El triunfo frente a Argentina por 1-0 también tendrá consecuencias directas sobre la economía y las cuentas públicas, ya que permitirá a las administraciones tributarias españolas ingresar cerca de seis millones de euros derivados de la tributación de las primas que recibirán los jugadores con residencia fiscal en España.
Según las estimaciones realizadas por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), la recaudación total alcanzará los 5,94 millones de euros en concepto de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), consolidando una vez más el impacto económico que generan los grandes acontecimientos deportivos.
Las primas del Mundial también tributan
Los premios económicos que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) abonará a los integrantes de la selección tienen la consideración de rendimientos del trabajo, por lo que deben integrarse en la base imponible del IRPF como cualquier otra retribución salarial.
Este tratamiento fiscal implica que las cantidades percibidas por los futbolistas incrementarán su tributación correspondiente al ejercicio en el que se reciben, sin que exista un régimen específico o una exención por tratarse de un éxito deportivo internacional.
De esta manera, el Mundial no solo deja una nueva estrella para la selección española, sino también una importante aportación a las arcas públicas.
Más de 12 millones de euros en primas para los jugadores residentes en España
Gestha estima que cada integrante de la selección campeona percibirá una prima cercana a los 754.700 euros, cifra obtenida tras convertir al tipo de cambio oficial del Banco de España los 865.384,62 dólares inicialmente anunciados.
En total, los 17 futbolistas que mantienen su residencia fiscal en España recibirán aproximadamente 12,8 millones de euros, una cantidad que se añadirá a los elevados ingresos que ya obtienen por sus contratos profesionales, patrocinios y derechos de imagen.
Precisamente esa elevada capacidad económica hace que el tipo medio efectivo de gravamen ronde el 46,3 %, lo que explica que prácticamente la mitad del importe percibido por las primas termine retornando a las administraciones tributarias.
La Agencia Tributaria concentrará la mayor parte de la recaudación
Del importe total previsto, la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) será la principal beneficiaria.
Las estimaciones de Gestha sitúan en 4,4 millones de euros la cantidad que ingresará Hacienda correspondiente a los jugadores sometidos al régimen tributario común.
La distribución territorial de esta recaudación dependerá de la residencia fiscal de cada internacional.
Cataluña será la comunidad autónoma que concentre el mayor volumen de ingresos, con una recaudación estimada de 3,03 millones de euros, seguida por la Comunidad de Madrid, donde se prevé superar el millón de euros.
En cuanto a los territorios con régimen foral, Bizkaia ingresará alrededor de 889.000 euros, Navarra recaudará aproximadamente 347.000 euros y Gipuzkoa sumará cerca de 298.000 euros. Galicia, por su parte, obtendrá unos 356.000 euros.
En conjunto, las distintas administraciones tributarias españolas recaudarán 5.939.422 euros, una cifra que refleja el importante retorno fiscal asociado a este éxito deportivo.
Un tratamiento fiscal sin ventajas específicas
Uno de los aspectos que destacan los Técnicos del Ministerio de Hacienda es que las primas obtenidas por conquistar competiciones internacionales no disfrutan de un tratamiento tributario especial.
La doctrina administrativa considera que estos importes constituyen rendimientos íntegros del trabajo, aunque los jugadores no mantengan una relación laboral directa con la Federación Española de Fútbol.
Esta consideración tiene consecuencias prácticas relevantes. En muchos casos, los futbolistas no podrán acogerse a la reducción del 30 % prevista para determinados rendimientos obtenidos de forma irregular en el tiempo, ya que ese beneficio fiscal suele haberse aplicado previamente a otras percepciones extraordinarias obtenidas durante su carrera profesional.
Como consecuencia, la tributación efectiva sobre estas primas será elevada y muy similar a la soportada por el resto de las rentas del trabajo de mayor cuantía.
Navarra y el País Vasco mantienen un régimen diferente
El tratamiento tributario presenta algunas particularidades para los jugadores que tributan en las haciendas forales de Navarra y el País Vasco.
En estos territorios existen reglas específicas respecto a la aplicación de determinados porcentajes de reducción, estableciéndose un límite máximo de 300.000 euros sobre el que pueden aplicarse los beneficios previstos en sus respectivas normativas fiscales.
Esta regulación puede generar diferencias respecto al régimen estatal en la tributación final de algunos internacionales cuya residencia fiscal se encuentra en estos territorios.
El Mundial también impulsa la economía española
Más allá de la recaudación derivada de las primas, el Mundial vuelve a demostrar el efecto multiplicador que tienen los grandes eventos deportivos sobre la economía.
El éxito de la selección española incrementa el consumo, dinamiza la hostelería, favorece el turismo, impulsa la venta de productos oficiales y genera mayores ingresos procedentes de los derechos audiovisuales y del patrocinio deportivo.
Todo ello se traduce en una mayor actividad económica que, a su vez, incrementa la recaudación tributaria mediante impuestos como el IVA, el Impuesto sobre Sociedades o el propio IRPF derivado del aumento de la actividad empresarial y del empleo.
Además, la conquista del campeonato fortalece la imagen internacional de España, reforzando la denominada marca España y mejorando el atractivo del país para la inversión, el turismo y la organización de futuros acontecimientos deportivos de primer nivel.
Una fiscalidad similar a la de las principales economías europeas
Gestha recuerda que el tratamiento fiscal aplicado en España se encuentra alineado con el existente en otros países europeos como Francia, Alemania o Reino Unido, donde las primas deportivas también tributan como rentas del trabajo.
Por este motivo, los internacionales españoles que desarrollan su carrera profesional en el extranjero deberán declarar estas cantidades conforme a la normativa fiscal vigente en el país donde tengan fijada su residencia.
Un éxito deportivo con efectos económicos inmediatos
La conquista del Mundial 2026 trasciende el ámbito puramente deportivo. Además de consolidar a España entre las grandes potencias del fútbol internacional, el campeonato genera un retorno económico directo para las administraciones públicas mediante la tributación de las primas percibidas por los jugadores.
Los cerca de seis millones de euros que ingresarán las distintas haciendas españolas representan un ejemplo de cómo el deporte de élite también contribuye a la recaudación fiscal y al dinamismo económico del país. El éxito de la selección, por tanto, no solo se celebra en los estadios y en las calles, sino también en las cuentas públicas, donde el Mundial deja una huella inmediata en forma de mayores ingresos tributarios.

